lunes, 12 de junio de 2017

La patética pataleta de mi yo (roto).

Con las ojeras de pensar demasiado
veo ponerse el sol sin prisa ni ganas,
como el que ve hundirse un anillo en el río
o un recuerdo ya olvidado.


El día a día parece una broma.
¿Pero acaso hay mejor máscara,
para ese chiste de mal gusto,
que una sonrisa bien afilada?


El deseo de llevarme la soga al cuello;
la patética pataleta de mi yo, roto,
no es mas que otro torpe ejemplo
de una forma de perder el control.


Vivir por vivir, luchar por no morir.
Es aferrarse a un clavo al rojo
que te calienta el corazón
justo para no dejarte helado.


Pero no conozco otro camino
que el de ver como se desmorona
el castillo de arena sobre el que ando,
subyugado a las olas del mañana;
convirtiéndose en sucio barro.



Hay veces en las que ni yo misma tengo fuerzas
para reconstruir el Palacio.

El ciervo herido.

Gracias al Palacio que intenta salvarme
aún siendo demasiado tarde:


Lloro por la sangre que baja por tus piernas;
por tus noches solitarias y calladas,
por el ruido ensordecedor de tu cabeza.

Lloro por tus ojos cansados
que no temen al océano que se los traga
para forzar a veces una sonrisa falsa.

Tengo cuidado de no ahuyentar
al ciervo herido en que te has convertido
por correr sola entre los cristales.

Pero si no fueras tan testaruda,
yo no sería tan incansable;
si solo no te quedaras sola
cuando huyes de los miserables...

No lloraría por tí de noche;
no temería que caigas al suelo
y contra el mundo te destroces.

domingo, 11 de junio de 2017

Suerte que siempre nos recoges.

A este Palacio sempiterno 
no lo detienen ni los huracanes.



Es por ti que quiero llorar
y no sé explotar a tiempo.
Por ti sé amar como un niño,
por ti puedo seguir;
y me quiero acabar.


Cómo te voy a abandonar
si me has enseñado a amar.
A veces te veo tan cansada,
que parece que te vas a derrumbar,
y sin embargo esas ojeras me conmueven;
sigo sin saber muy bien como sigues adelante.


Yo aquí, agarrándome a una rosa ardiendo
y a ti no te detienen ni lo huracanes. 

Cómo voy siquiera a seguirte,
si me llevas la delantera desde hace años.


No, no eres perfecta,
de hecho a veces estás loca;
pero quizá por eso te quiero. 

Porque abro la ventana 
y siempre has estado ahí,
sentada en el saliente
dispuesta a acompañarme.


Con esa sonrisa triste
que apena a las golondrinas
y las hace caer al suelo.

Suerte que siempre nos recoges.


¿Que puedo decirte?
A veces te he odiado, siempre me has perdonado,
pero nunca he querido a nadie más que a ti. 

Así que gracias, por hacerme volar
y ver que había algo mas allá de las ruinas.


¿Que te voy a decir?
Sigo esperando a que te lances por fin. 

O quizá estás esperando en tu jaula
a que venga embriagado a sacarte.


Nos hemos apuñalado, nos hemos amado,
y apenas puedo resumir en palabras
lo amargo que ha sido el camino;
pero lo he disfrutado tanto...



Quizá nos separemos, y te diga adiós,
y te recuerde con una lagrima
saboreando en los labios
la sal de nuestros llantos.


Pero al menos habremos bailado,
habremos aprovechado un final.

Fingiremos que nos vamos a separar.
 
Pero en secreto te estaré pensando,
esperando a verte de nuevo.

martes, 16 de mayo de 2017

Tu olor a tinte y nervios.

Ahora que estoy bajo tus ojos
inquisidores y verdugos, fijos,
me pregunto si es un sueño
o si estoy en un delirio.

Nosotros ya sabemos
que nuestros labios se entienden,
sin articular un sonido
más que un vaho en el aire.

Pero un leve gemido en la tarde
no va a derribar esta casa
donde el reloj se para;
sin seguir una regla exacta.

Ya no hay techo, ni hay paredes.
Solo piel que se retuerce
entre sangre efervescente,
que me asfixia y me embriaga.

Es un recuerdo tan potente,
que tu olor a tinte y nervios
despertó al leon dormido
que esperaba entre mis dientes.

Escóndete los miedos donde puedas
o cabálgame como un jinete;
pero aquí no hay escapatoria
a gritarme lo que sientes.



Siempre supe, que dentro de El Palacio, habitaba un león.

lunes, 1 de mayo de 2017

Si matas a la mariposa.

Aparece en mi vida desordenándola,
como alguien que busca algo
en una habitación, demasiado nervioso
para ordenarla antes de irse.

Me rompe los esquemas
evocando la bravura de los cobardes,
y me esquiva lascivo
como si fuese alérgico a mi piel.

Mi miedo incontrolado a expresarme le repugna;
o quizás soy yo la que lo hace,
quién sabe,
si tengo más grietas a cada abrazo.


Duele,
aunque seas como un libro;
duele.

Duele cuando dices
que delira mi demencia
y dejas de lado
mis desmedidas desmesuras.

No quieres mis quimeras
quemadas de querellas.
Y quedo tan inquieta;
y te quejas de que me quiebre.


Pero yo no quiero rimas,
ni vocablos que me distraigan
con palabras vacías
que nunca fueron nada para ti.

Estoy pasándome la eternidad
entre tus muñecas y mis lágrimas,
suplicándote que llames a la puerta
si es que piensas volver.

No porque te oculte nada,
sino porque tengo el pecho frágil
desde que oteo los atardeceres
y respiro el aire más puro.


Ahora depende de ti el desenlace de la fábula,
te regalaré mi alma de nuevo si matas a la mariposa;
como vuelva a batir las alas
ni la poesía podrá recomponernos.

El tiempo que te he pensado.

En el tiempo que te he pensado,
pude leerme una novela
que me enseñara paso a paso
cómo dejar de enamorarme

Serían mil páginas sin hablarte
y una cantidad de horas
sin más sentido que sobrevivir,
pensando solo en respirar.


¿Como puedes decir que no te amo?
Si se me pasa el tiempo en un susurro
cada vez que te veo sonreír;
aunque no ocurra tanto.

Si me caigo de rodillas derrotado
cada vez que me dedicas un momento.
Tanta bravuconería que tengo
y me derrito con un "te quiero".


Quizá no sea el que más te merece,
no soy un amante modelo,
será por eso que no me esfuerzo
o quizá por falta de esperanza.

Respecto a lo que siento
solo guardatelo en las manos
hasta que un día lo necesites;
ha no tengo más prisa.


Yo estaré aquí,
esperando como siempre.
Mirando atento a tus ojos
para que no los cierres.

Rezándole a la estatua y no a la diosa,
olvidé lo que significaba
caminar hacia la redención
sin pedir perdón por creer en mí.



Sigo pensando que el Palacio podría hacerse de oro con ciertas obras de artes.
Gracias de nuevo, monumento misterioso.